Bienvenidos: Revista La Urraka Internacional


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Mujeres trabajando
Autor: Yemba Bissyende
Técnica: Batik
Medidas: 40 cm x 1m 30 cm

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miércoles, 28 de octubre de 2020

Texto del escritor Pedro Linares

 Ella y los testigos

Por Pedro Linares Domínguez


—De modo que tienes una especial inclinación por los hombres que se visten a la antigua, como esos predicadores que tú dices.
Me encanta escucharte por las noches. La voz queda para no despertar a la joven que duerme a tu lado, las palabras cortas, casi reprimidas y el tono de broma retenido. Para ella continúo siendo el idolatrado hombre invisible. El que solo se puede percibir a través de los cambios de tus estados de ánimo. La dulce alegría de tomar el celular y hablar por largos espacios de tiempo, sonriendo o estallando en sonoras carcajadas según la broma o el chiste adecuado al momento o a la charla. No vayas a pensar que estoy pecando de pedante al autonombrarme «El idolatrado hombre invisible». En absoluto. No es más que una broma literaria —otra— inspirada en un cuento de Jorge Luís Borges*. Ojalá lo leyeras, para que por fin sepas de algo bueno. Pero dejemos al compadrito Borges en paz, y demos rienda suelta a la imaginación con el idolatrado hombre que te dije. Es un ser que está sin estar. Lo ves, lo sientes a cada paso, en cada letra que lees, en cada sueño que pasa, en las bromas, en el juego y en la música. Y también en el dolor. Pasas por una librería y te acuerdas de él. Caminas sobre un piso ajedrezado y vienen a tu mente las duras contiendas ajedrecísticas que nunca viste, pero que de alguna manera te han contado, lo ves hacer un despliegue de fuerzas por el ala de la dama, lanzar un fulgurante ataque sobre un monarca enrocado, o batiéndose en retirada en los límites del zeitnot, lo imaginas reagrupando sus piezas y salvando una partida perdida, jugando con precisión y rapidez, escuchas el compás de una guitarra y se hace presente con su voz dulzona y nasal, que a ti te parece maravillosa, pero que a él no le gusta ni tantito... Está en el teléfono, en estas líneas, en el internet, en el agua en el aire, el sol y el viento. Pero nadie lo ve. Ni siquiera tú. Por eso a menudo te enojas con él, con la vida, con el destino, con la distancia, con la posibilidad y la imposibilidad, y por más que lo quieras disimular andas molesta, inquieta, y él —que a todo esto es medio clarividente— se da cuenta desde las primeras líneas. «¡Brujo!», dices, pero bien sabes que no es brujería sino agudeza psicológica y discernimiento. Tantos años de tratar con personas, si eres proclive a ello, te despiertan habilidades casi extrasensoriales. De modo que te basta con advertir una mirada, o escuchar un cambio de tono en la voz, o leer una frase corta, limitada, y percibes que «la vida no marcha como debiera,» y suenan entonces las alarmas en tu interior. Entonces yo te digo, ten cuidado porque te voy a embrujar y tú respondes, no hace falta embrujada ya estoy, pero no por las malas artes de la hechicería sino por los efectos naturales de la feniletilamina, la llamada hormona del amor. Dicen los que saben que el enamoramiento podría deberse o iniciarse con este elemento, la feniletilamina, que provoca exaltación, alegría y euforia. Así, se considera la sustancia bioquímica “responsable del amor”, ya que cuando nos enamoramos o cuando estamos sobreexcitados, el cuerpo aumenta su producción, y es ahí cuando sientes las mentadas maripositas en el estómago, o te brinca el corazón ante el timbre de una llamada o un encuentro inesperado. Es por esta alegría, exaltación y euforia que cuando estamos enamorados somos tan felices. Y bueno, además de todo, tu especial cariño también está vinculado a un hecho histórico, diríamos que totalmente ajeno a nosotros, pero que por esas extrañas contingencias que tiene la vida ha venido a determinar tus gustos personales y tus inclinaciones amorosas.
—¿Por qué te atraen tanto los testigos de Jehová?
El hecho al que me refiero es la decisión que tomó un próspero economista (allá por 1879) que dispuso de su tiempo libre para dedicarse al estudio de la biblia: hablo de Charles Taze Russell, que un día como cualquier otro fundó una agrupación religiosa que en sus inicios se llamaba «Los estudiantes de la biblia». El efecto mariposa. Como es que el aleteo de una mariposa en Japón viene a provocar huracanes en El Caribe. Únicamente que en este caso el fenómeno fue a la inversa. Las profundas disquisiciones teológicas de un arrebatado líder de una nueva religión en el condado de Allegheny, Pensilvania, vinieron a provocar, mucho tiempo después, el tenue palpitar de mariposas en el estómago, de una dulce muchacha que hace tres años vino a trabajar como maestra en un pueblo de pescadores perdido en el litoral del Golfo de México.
—¿En serio tengo facha de testigo de Jehová?
Si te fijas bien, factores hay muchos. Un poco como lo que escribió Paulo Cohelo: el universo ha conspirado todo este tiempo.
Nada más que el día de hoy ese universo que ha sido tan propicio, ha conspirado para que no te escuche ni te vea (por lo menos en imágenes), ni pueda gastarte bromas ni hacerte reír y escucharte en sordina para no despertar a tu sobrina. Y no sé tú, pero yo me siento extraño sin las caricias de tu voz. Esa manera tan hermosa que tienes de decir «Sí», como aspirando los fonemas, con un «p» final, apenas perceptible, como una niña melosa. Dirás que cómo puedo percibir esos detalles tan finos. Pues así es. Mi mirada de ajedrecista me permite apreciar hasta los mínimos gestos y mohines, y cada uno de los matices de tu voz. Y todavía que te vengas a enojar porque en algún momento no te digo un par de palabras, cuando ese día de la videoconferencia me tuviste embelesado, más interesado en mirarte que en hablarte, y eso que estabas toda greñuda, y según tú ni te habías bañado. Pero a fin de cuentas, qué tiene de malo, si greñuda te conocí, así entraste por el pasillo de la escuela y así te instalaste en mi mundo de espejos y sueños de colores. En contra partida tú me confesaste que cuando me viste por vez primera te parecí insignificante. El tiempo y la vida pondrían las cosas en su justo lugar y al final tanto tú como yo terminamos tragándonos nuestras respectivas palabras. A lo mejor por eso, algunos años después, cuando me asaltaba el recuerdo de ti, sentía en el alma una mortal soledad, y aun cuando quería sonreír, terminaba por llorar —procura imaginar un acompañamiento de guitarras y la voz de Daniel Santos— en silencio pensando y soñando con un regreso imposible, añorando que me volvieras a querer, como antes lo hacías, ah, el inquieto anacobero. Porque todo se había ido a paseo, con todo y mis camisas de manga larga, los delirios de Russel y el sin fin de coincidencias que a través de los siglos se habían concatenado para que pudiéramos encontrarnos aquella mañana de fines de enero. Porque en lo que no pudimos coincidir fue en el tiempo. Después de todo, los tiempos no se sincronizaron y yo llegué antes a la cita y tú después. Como que al final, el divino ajedrez, tenía destinada jugadas diferentes, y tú la esquiva dama y yo el atolondrado rey habríamos de transitar por sendas opuestas, en alas diferentes del tablero. Y con todo —después de tantos años—, «no pudieron apartarte de mí las tempestades, ni las distancias agregaron tierra, al espacio de amor que conquistamos ».
Y por último, una pregunta que para mí es casi una duda existencial:
—¿Tú no eres testigo de Jehová, verdad?

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* Estoy hablando de «El impostor inverosímil, Tom Castro.» En una de las líneas del cuento, Borges se refiere a Roger Charles Tichborne como “el idolatrado hombre muerto”.

lunes, 26 de octubre de 2020

CONTINGENCIAS Y VIRTUDES PREMIO NOBEL DE LITERATURA

CONTINGENCIAS Y VIRTUDES
PREMIO NOBEL DE LITERATURA

Por: Jesús María Stapper


   Los “Premios Nobel” (Nobelpriset [sueco]), creados por el químico, ingeniero, inventor (dinamita) Alfred Bernhard Nobel, instituidos en 1895, entregados por vez primera en 1901, son: “reconocimiento a una contribución excepcional a la humanidad”. En profundo juicio, evalúan el Estudio en las ¡Áreas! ordenadas por el creador, y más tarde, por la Academia Sueca: (Matemáticas y […] nuevas áreas). Cuatro Instituciones (organismos) lo otorgan: el Nobel en Medicina corresponde al Instituto Karolinska, Literatura a la Academia Sueca. No olvido al Comité Noruego del Nobel y la Real Academia Sueca de Las Ciencias.


   Entro en consecuencia con el Área que “nos corresponde”: Literatura. Inicio con una premisa que nos enseñó Salman Rushdie en la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá: “Existe un hoyo abismal entre pretender ser escritor y serlo”. Agrego (responsabilidad mía) máxime: ser poeta. Hoy, por defecto, no virtud, a través de Medios Electrónicos –extremo virtual-, aparecen a diario “millones de escritores” que al instante logran “fama mundial”, y, por ende, cero –calidades- en lo que publican por supuesta literatura: la ridiculez cunde, enferma. Ahí el prurito consentido: “soy escritor, soy famoso, casi venerado dios, deidad artemisa”. No escribo, publico, me veneran. La Literatura requiere, amén de la contemplación y el silencio, una tarea de largo tiempo y mucho sacrificio, no es algo de azar generoso y circunstancia momentánea. Hoy existen “organizaciones mundiales de poetas” donde quienes fungen de directores y demás… no han escrito un verso (no tienen idea qué es, qué significa: poesía). Igual en narrativa (escritores). Pululan antologías innocuas desde lo literario, colijo en pleonasmo: ya hay más antologías que poetas o escritores. No obstante… sea todo en aras de la libertad. Mejor una humanidad que sueña y escribe, que una humanidad infame y criminal, valgan redundancias y cacofonías. Convalido mis palabras con lo expresado por el Nobel de Literatura, William Faulkner: “Creo que este honor no se confiere a mi persona sino a mi obra, la obra de toda una vida en la agonía y vicisitudes del espíritu humano, no por gloria ni en absoluto por lucro sino por crear de los elementos del espíritu humano algo que no existía”.

   El Premio Nobel de Literatura ostenta aciertos y equivocaciones, lo consideran escritores, críticos, profanos, especialistas. Siempre será así: habrá justicia, injusticia. Surge la pregunta sacramental: ¿Quiénes lo merecían? Y, no lo “alcanzaron”. En América Latina, a vuela pluma, presentamos nombres: Juan Rulfo, Julio Cortázar, Eduardo Galeano, Jorge Luis Borges, Héctor Rojas Herazo, Aurelio Arturo, (entre otros). Igual sucede en cada región, país, continente. Algunos ganadores, quizás rebeldes, por una circunstancia u otra, no lo recibieron: Boris Pasternak, Jean-Paul Sartre. El perfil crítico, reciente, hacia los ganadores, recae que algunos, tal vez, fueron otorgados no con base pulcra en la obra y el legado, sino desde una “concepción política”, fuere ejemplo entre los nuestros sudamericanos: Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa (quizás opuestas ideologías). Pecado que, por antonomasia, no puede cometer la Academia Sueca. Atisbamos en los triunfadores, en riguroso juicio sueco, y desde nuestra “periferia literaria”, que hay connotadas diferencias entre el “valor triunfal” de una obra inmortal: Cien años de soledad (ejemplo), o en el agregado absoluto: toda la obra, resultado en la tarea escritural del escritor, así Vargas Llosa. En mi mente baila constante una inquietud: ¿Existen Nobeles entre ganadores del Premio Nobel? ¿Será Pablo Neruda el: ¡Padre Nobel!? Ustedes propondrán: Günter Grass, Naguib Mahfuz, José Saramago, Jon Maxwell Coetzee, Wiszlawa Zsymborska, Octavio Paz, a quienes quieran. Resulta evidente que algunos ganadores del premio Nobel, viven sus ¡Momentos In! antes y después de la ceremonia, en la Sala de Conciertos de Estocolmo, luego desaparecieron del Panorama Mundial de La Literatura, sucede con los artistas musicales contemporáneos –inmortales- cuyas mediocres famas demoran “medio día fulgurante” en la “performance mediática”.


   Premio Nobel de Literatura, la Academia Sueca vive “propias contingencias” acerca de imparcialidad literaria o –política-, según la crítica mundial. Algunos remarcan la “tendencia socialista” de otrora. Resquemor no publicitado por inexistente contra José Saramago, nadie descalificó su distinción. Distinto fue para sectores colombianos ignorantes y retrógrados con García Márquez. Se increpó a la Academia que “no asistió” con el Premio a Jorge Luis Borges, hombre del barrio Palermo, Buenos Aires, “sindicado” de pertenecer a la burguesía con presencia derechista europea. Culpa quizás del académico sueco Arthur Ludkavist, -pecado de los suecos-. 

   Cuatro Premios Nobel logró el Sueño Literario de nuestro “cono suramericano”: Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa. En Colombia “avezados críticos de literatura”, para demostrar que sí saben, en cada comentario o ensayo, sólo hablan de grandes e inmortales escritores, en los epígrafes y menciones: “lo que alguna vez: ellos… dijeron, en eso radica su impoluta, profunda sabiduría; en la constante, “nuestros analistas”: nada dicen con voz propia. Se “hermanan” tanto de los famosos que resultan familiares advenedizos so pretexto de alcanzar la: anhelada fama. Ahí la subvaloración de lo nuestro, por lo nuestro, no perdemos la condición inculcada de subalternos. 


   El Premio Nobel de Literatura 2020 otorgado a la poeta neoyorkina Louise Elisabeth Glück, de quien nunca leí nada, salvó por curiosidad, lo poco publicado en la internet como consecuencia del “momento in”. Si leo, bebo su obra, algún día, espero me lleve por sí misma al asombro, no espero más. Octavio Paz atisbó el romanticismo, dijo-: “¿Quién que es, no es romántico?”. Pregunto: ¿Quién que sea gran escritor, no es Escritor Nobel? Que importa si el ganador de un Premio de Literatura baila: polka, country, ranchera, candomblé… No importa su apellido: Soyinka, Gordimer, Golding, Seferis, Russel, Montale, Seifert. Los invito, entre copas de pálinka: gritemos ¡Eureka! junto a Imre Kertész.

Jesús María Stapper
Bogotá D. C.  Colombia, Sudamérica
Octubre 17 de 2020

lunes, 21 de septiembre de 2020

RAMIRO LAGOS CASTRO, LUZ EN UN LARGO CAMINO

RAMIRO LAGOS CASTRO

LUZ EN UN LARGO CAMINO 1

 Pido a los árboles de América

que te recuerden bien.

Pablo Zogoibi

Ramiro Lagos Castro: Colombia. País de estaciones verticales. Ascender o descender tierras colombianas, ejercicio que permite cambiar de clima, ambrosía para el alma. Logro con recorridos de pocos kilómetros. Emergen cordilleras,  elevadas mesetas. Ahí se encuentra  Bogotá, la fría Capital. Los océanos Atlántico y Pacífico prodigan su magia al territorio. A la altura del mar se extienden cálidas llanuras. La Cordillera de Los Andes colombiana posee agua de cristal en su cabeza inteligente y  canosa... Manantiales de agua pura, ambulan musicales. Entre nubes anida el Cóndor Legendario. Vuelan sueños gloriosos de un Pueblo épico. República impetuosa, pluricultural, multiétnica. 

Ramiro nació en Zapatoca: Ciudad Levítica. Atractivo pueblo del nororiente colombiano. Tierra natal, el aeda en capullo,  futuro bardo épico,   catedrático en potencia, abrió los ojos, vio el Cañón del Chicamocha. Agreste territorio, feracidad  generosa, donde vivir significa: ultranza. Vivir para el solaz, la plétora, la metáfora Nieto de un hacendado de Miranda, Provincia  García Rovira, Departamento de  Santander, coronel de la Guerra Mil Días. Una mujer de templo romano: Romelia Castro, su señora madre. Ella y siete hijos  hace casi un siglo, emprendieron a lomo de mula, a pie, una jornada de varios días, superaron caminos ariscos de las cabras. Cruzaron el rio Sogamoso. Llegaron a Bucaramanga: Ciudad Promesa.  Acogidos por la tía jardinera de nombre Trina. Rodeado de flores tropicales, en su casa, vivió diez años. 

Acólito de la Catedral Sagrada Familia. Estudió becado por sacerdotes en colegio privado de las hermanas Ramírez,  sólo asistían  niños de familias adineradas, vecindad en el Club del Comercio. Adolescente de pantalón largo. Va a Cali, estudia latín y sabiduría escolástica para ser “Ramiro El Monje”. Seminarista  recibió los votos, no se ordenó sacerdote. No soportó el voto de castidad, culpa de sugestivos cuerpos que beatriz-es,  isabel-es, marlene-s contoneaban en la Avenida Chile, capital Departamento del Valle. No fue aquel seminarista de los ojos negros de un poema, devoto que murió sin lamer labios sedientos de la enamorada silenciosa, vecina en el viejo convento, según versos de Miguel Ramos Cesteros. Cambia el pensamiento conservador hacia la justicia social de la revista “El Ensayo” que en la facultad teológica dirige. La luz de un escritor al andar se hace poeta. Le correspondió ser seminarista, vivió una larga carrera de parábolas, atisbó visos eternos de la libertad hispanoamericana. Su estro,  añoranzas,  visiones, construyen un legado  liberado y deliberado

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1 Texto  publicado en el libro Ramiro Lagos Castro: Luz en un largo camino, compilación de la escritora María Consuelo Barrios (Valencia- España). Sic Editorial Bucaramanga. En el libro: Un baúl lleno de bienes y otros textos de Jesús María Stapper, Caza de Libros Editores, Ibagué. 

universal. Toma a México por punto de partida, encuentra al poeta de protesta Efraín Huerta, entra en contacto con la Espiga Amotinada, uno de sus poetas  Jaime Labastida, Presidente de la Academia Mejicana de La Lengua.

El poeta Lagos Castro  vive la perennidad épica de las epopeyas  santandereanas del Cóndor y  de La Espiga de Aurelio Martínez Mutis. Lee a sus coterráneos. Entre renglones y charlas  comparte pueblos, casas, barrios, calles, caminos, prosas, versos, símiles, tropos. Halla la vorágine de su pensamiento libertario, recala su existencia en el Mester de  Rebeldía. Testigo ocular de la alquimia Güane: ancestros precolombinos. El Municipio del Socorro, imprimió en una bandera, su Índice Emancipador para la Libertad de América. Gestó  horizontes y porvenir para un Continente. Plasma en esquelas patrióticas el canto valiente de José Antonio Galán: El Comunero. Aprehende cantos oníricos. El hombre santandereano recio, alegre, vivaz, trabajador, generoso. Tiene consignas propias: ¡Siempre adelante... ni un paso atrás! y ¡Lo que ha de ser... sea! La mujer santandereana voluptuosa, aguerrida,  valiente: almíbar de mil sabores. Dueña de la campiña santandereana. No enajena su carácter, vive soberana. Antecedentes para Ramiro, se declara aeda trashumante. Su mochila llena de sueños, libros guardados en el alma,  millones de preguntas, rueda en senderos del Mundo. Hoy vemos los resultados portento de un profesor, crítico, amauta literario.

Un hombre humano...  demasiado humano

Transcurría la primavera de 1878 en Alemania, como homenaje a Voltaire tras el centenario de su muerte, el gran pensador y filósofo  Friedrich Nietzsche  publica una obra,  en primera edición dedicada al escritor francés, titulada: Humano, Demasiado Humano. Irreverente, me apropio del título, a manera de plagio,  por múltiples razones, lo entrego,  donación permanente a: ¡Ramiro Lagos Castro: Humanista demasiado humano! A lo largo de tres décadas, somos amigos. Conozco al insigne profesor, egregio escritor, ensayista consumado, crítico justo, conferenciante sapiente, investigador constante, poeta épico, “alfarero de voces”1, seminarista desertor, periodista de crónica, juglar actual. Eterno santandereano de “pie quebrado”, paladín de rebeldía.  Conozco  cuitas de su gesta académica, literaria, existencial, cuestiones que en Colombia pocos conocen. Compartimos tertulias, grupos literarios: El Callejón, El Peripatético. El Centro de Estudios Poéticos Hispánicos, la Alianza Hispánica.  Compartimos café,  cerveza, vino, en cafeterías, discotecas, bares, plazoletas de mercado. Hacemos recorridos críticos por sectores subnormales de nuestras conciencias sociales. Acendrados sentimientos prodiga a la dama de Castilla, su María Consuelo Barrios de Lagos, mujer que “mantiene su pluma errante al ritmo de diáfana castellanía”2. 

Trebejos para una biografía inmensa

Origen indoamericano. Letra uno de la primera cosmogonía, inicial mañana del hombre. Voces yaravíes con  nostalgias y esperanzas. Cántigas y melodías fúnebres. Polluelos génesis del Cóndor americano, Ramiro Lagos Castro un recolector de voces épicas.  Compilador de cantos libertarios. Abanderado del mestizaje.  Cosechero del pensamiento latinoamericano de tantas patrias: Patria grande, distinta, dispareja, igual. Recoge el “rumor acaudalado que es para nuestra historia un testamento moral y libertario” de Alberto Cortez. Recoge las quejas de Oswaldo Guayasamín: “los niños de mi escuela no juegan con el niño indio”, “mi grito se ha sumado a todos los gritos que expresan la humillación. Pese a todo no hemos perdido la fe en el Hombre”. Recoge  voces de nuestra selva: “América debe ser para quienes de verdad la aman y aman a los americanos”. Pretende favorecernos  de las garras del “Águila imperial”, ellos  “quieren poner en esta capilla del Hombre toda la tragedia que hemos tenido a través de la vida y de la historia”. Colombia la colonia más obediente. 

Ramiro Lagos Castro estudió periodismo y filología hispánica en Madrid y Salamanca. Doctorado en filosofía y letras Universidad Javeriana de Bogotá. Seminarista  Universidad San Buenaventura de Bogotá. Director Diario El Frente de Bucaramanga. Secretario Técnico Cultural del Ministerio de Educación. Secretario Ejecutivo Comisión Nacional de la UNESCO. Profesor de Literatura hispanoamericana en Estados Unidos,  Universidad Notre Dame, Indiana. Director de la Cátedra de Literatura Hispanoamericana y Emeritus Professor   Universidad de Greensboro, Carolina del Norte (La universidad creó la beca Ramiro Lagos Castro). Fundador en España del Centro de Estudios Poéticos Hispánicos. Fundador de la Alianza Hispánica. Miembro de distintas Academias. Escritor lírico, neorromántico y de protesta. Conferenciante  internacional. Galardonado en América, Europa, Medio Oriente. Su obra  objeto de estudio universitario  mundial. Aparece en antologías de América y Europa. Asistente a encuentros mundiales de escritores y catedráticos de literatura.

Investiga para su antología pionera: Mester de Rebeldía de la  Poesía Hispanoamericana. Viaja a Guatemala,  el Vicepresidente da bienvenida con un editorial periodístico, dice, “Nos visitan unas respetables barbas colombianas”. Va a Honduras, Salvador, Nicaragua,  encuentro con Ernesto Cardenal. Visitó el resto de América, investigó para otra antología titulada: Poetas Mujeres de Hispanoamérica. Su camino biográfico  se pobló de amigos intelectuales,  el poeta cholo Mario Florián, Xavier Abril crítico poético de Cesar Vallejo. Va el profesor junto a Martí: modelador de la nacionalidad, Ernesto Cardenal: teólogo de la liberación, Rubén Darío: su clarín liberador, Vallejo: “El pan nuestro”, Asturias: su “Credo”, Guillén: son de febril mestizaje. Escucha a  Neruda,  su canto al oído del leñador: “Eres hermosa y ancha Norte-América. / Vienes de humilde cuna como una lavandera, / junto a tus ríos, blanca.  Permanece Benedetti en tregua, Eduardo Galeano con  venas abiertas,  Whitman va con sus Hojas de Hierba. La marcha  continúa, los ojos se deben abrir más,  la conciencia es dignidad pura, la resignación es para los pendejos. Nos recalca  las palabras del poeta Fayad Jamís: “No hay más camino que la libertad, no hay más Patria que la libertad”. 

Ecos líricos de su voz intercontinental

Antes, otros escritores, trataron de discernir, su momento histórico. Lo hizo Pasternak a través de un artículo  publicado en el periódico Literatura e Izkustvo el 2 de abril de 1944,  hizo referencia de Verlaine en cuanto a la época que a éste le tocó vivir (época distinta a la de Stendhal, Merimée y Pushkin): “El siglo XIX había llegado a su apogeo e iba hacia el ocaso, con sus caprichos, el despotismo de la industria, las tormentas financieras y una sociedad compuesta de víctimas y de aprovechados”. El profesor Lagos  nos indica que hoy la vida sigue igual, seguro payador de los horizontes poéticos americanos. Advierte que nos alegramos con  falsos espejismos. Su fuente poética discierne. Su estro ilumina nuestra Identidad Latinoamericana sea a través de la poesía,  el ensayo,  la crónica,   la investigación. Encontramos en su luz una fuente llena de riqueza.

 Bibliografía del profesor Lagos:

Canción entre roca y nube (Madrid 1953), Briznas de una canción rota (Madrid 1954). Eduardo Carranza celebra este libro, declara para Lagos Castro su fulgurante amanecer poético: “En estos versos de tan galana inspiración, de tan gallarda andadura musical, de tan fresca y juvenil inspiración, amanece un verdadero poeta”. Los bardos de la revista Mito, Jorge Gaitán Durán y Eduardo Cote Lamus salvaguardan su voz en Europa. Sinfonía del corazón distante (Bogotá 1958), Visón del mundo eslavo (1960), Testimonio de las horas grises (Madrid 1964), Ritmos de vida cotidiana (Madrid 1966), Romances de pie quebrado (Bucaramanga 1970), Ráfagas y cántigas (Bucaramanga 1974), Poesía liberada y deliberada de Colombia –antología- (Bogotá 1976), Cantos de gesta comunera (Bogotá 1981), Romancero de Juan Pueblo (Bucaramanga 1981), Cantos de épica bolivariana (Bogotá 1992), Bodegones de eros y otros cantos (Bogotá 1995), Ensayos surgentes e insurgentes (Madrid 1999),  Cantos de la Epopeya de América (Madrid 2001), Cantar de otros cantares (Bucaramanga 2005), Vanguardia de pluma errante (Bucaramanga 2006), Frutología de eros, poesía y pintura (Bucaramanga 2007), Rimado del Cristo Roto (Bucaramanga 2008), Cantos de gesta comunera (Bucaramanga 2011).

Antologías internacionales: Ramiro  compilador y autor de Mester de rebeldía de la poesía hispanoamericana (Madrid 1974), Mujeres poetas de Hispanoamérica (Bogotá 1991), Voces femeninas del mundo hispánico (Bogotá 1991), Poetas sin fronteras (Madrid 2000), Soliluna de España –cantos de la otredad- (Madrid 2011). Ramiro Lagos, Voz épica de América (biografía) de Alicia Galaz – Vivar Welden (consagrada biógrafa de Neruda), (Bucaramanga 2005). Su obra aparece en Antología poética hispanoamericana 1978, Antología del soneto hispanoamericano 1984 de Óscar Ligaluppe, Ocho poetas hispanoamericanos en Madrid 1988. Alicia Galaz Vivar poetisa y catedrática lleva a estudio  la poética de Ramiro con una introvisión crítica de Ocho Voces Hispanoamericanas en Alta Marea de 1988. Antología de Poesía Santandereana 1994. 

Tertulias: El profesor Lagos asiduo asistente. Café Varela (germina la “Generación de la amistad” según Manuel Vegas Asín), tertulia  de Miguel Hernández, Pablo Neruda, León Felipe, Rubén Darío. Café Gijón,  también asistían los mencionados. La Ballena alegre (Café Lyon), Tertulia de los Guadalupanos (Colegio Mayor de Nuestra Señora de Guadalupe), La Cripta de Don Quijote (Café de Levante), Adelfas (Café Noche y Día), Los Amigos de Bécquer, El Circulo Filipino, Cultura Hispánica, El Ateneo y tertulias  Casas Regionales de Madrid. Ramiro conocido: “parlador de oficio”.

¡Buena siembra!  ¡Buena cosecha!

Lagos Castro un cerebro fugado. Ejerce la docencia universitaria con su talante de ensayista ‘scholars’. Igual que los profesores Rafael Gutiérrez Girardot en Alemania, Gustavo Correa y Carlos García Prada en Estados Unidos, Efer Arocha, Augusto Escobar Meza en Francia y Canadá. Habita entre  universidades de Estados Unidos y España. Va al exterior con su siembra de palabras  a partir de 1951. En 1966 un jurado integrado por los poetas Jorge Rojas, Aurelio Arturo  y Daniel Arango premia el libro Testimonio de las Horas Grises. En 1977  invitado de honor  a Lima, Asociación de Escritores del Perú, fundación del Instituto de Cultura Andina. Agosto 1982 asiste al VI Congreso Mundial de Poetas en Madrid, en El Ateneo comparte con Justo Jorge Padrón y Rafael Alberti. Escribió Ramiro una crónica  publicada en el Suplemento Literario del Periódico La Prensa de Nicaragua. Octubre 10 de 1990 homenaje a Ramiro Lagos en la Casa Regional de Guadalajara en Madrid. En 1991 Ramiro Lagos  seleccionado por un Jurado Nacional de Académicos,  recibió el premio “Laurel de Oro”, Orden Rafael Ortiz González, en la Academia de Historia de Santander, Bucaramanga. En 1996 la Universidad Católica en Bogotá  le rinde homenaje. Agosto 26 de 2001 recibe  placa, Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México, presenta sus libros Poetas sin Fronteras y Cantos de la Epopeya de América. La poetisa Iliana Godoy oferente de homenaje a Ramiro celebrado en La Capilla Alfonsina, Biblioteca Alfonso Reyes de esta ciudad,  28 de agosto,  mismo año. Año 2001, presentación del libro Ensayos Surgentes e Insurgentes, homenaje a Ramiro Lagos en el Salón Miguel de Cervantes, Casa América de Madrid, en Salamanca, España, oferentes Luis Sainz de Medrano fundador Cátedra Rubén Darío, Universidad Complutense y Octavio Uña Juárez catedrático  Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Presidente del Centro de Estudios Poéticos Hispánicos. Lagos Castro  va tras los “Ecos árabes en la literatura hispanoamericana”,  sube sobre el lomo reseco de “los lánguidos camellos de elásticas cervices” del poeta Guillermo Valencia. Junto al poeta cubano Julián del Casal  hacen parte de la “Caravana de Argel”, van por la llanura africana,  miran expirar el día árabe. Junto a Martí, Ramiro, saluda: “Sin pompa falsa ¡oh árabe! Saludo / de tu libertad, tu tienda, tu caballo”. Ramiro  oasis poético en  la duna,   acompaña la caravana que integran los rapsodas  árabes. El mérito  llevó al vate colombiano,  asistente al Congreso Internacional de Civilización Andalusí celebrado en El Cairo, año 2001. Su poema La Intifada  declamado en Árabe por el doctor Abdel-Fattah Awad Jefe del Departamento de Lenguas de la Universidad de El Cairo. Prosigue trashumante, retorna a Egipto durante el Ramadán del 2003. Va a las universidades egipcias, dicta  conferencias. A Egipto lleva lo nuestro,  nos trae  leyendas, pirámides, faraones, y sus Kasidas.

Mirada múltiple hacia su entorno de catedrático y poeta pregonero

La propiedad catedrática del profesor Ramiro  irradia  buenas enseñanzas a sus educandos de todos los países. Su legado diáfano, expuesto con razón pura,  validez requerida, trabajo dirigido a múltiples culturas. En síntesis un reconocimiento mundial a su docencia.  Dice   el catedrático Octavio Uña Juárez: “Difícil saber los miles de estudiantes del continente americano, que, guiados por su palabra, han contemplado Santiago, Granada, Sevilla, Mérida, Salamanca, Barcelona o Madrid y sus cercanías históricas y estéticas. Desde la cultura monumental y acumulada de El Prado, El Escorial, Ávila o Toledo hasta las variaciones de la aceituna en el sur o los caldos de Bierzo o de Jerez. Que de todo “sabe” este profesor y escritor, este poeta y viajero de enclaves secretos (Yo lo sorprendía en la Universidad de Boston disertando sobre la variedad de aperitivos que van desde sus “Bodegones de Eros” hasta el saboreo lírico de “Madrigal de las Altas Torres” y las hispánicas “Letanías al señor Don Quijote”)3. Compilar conceptos, significa  larga entrega. El escritor Pedro Gómez Valderrama presenta a su coterráneo en la Biblioteca Nacional de España, 1992,  “Ramiro Lagos, poeta fino y andariego, ensayista diestro y conocedor de los mundos que habita, ha hecho aportes importantes al conocimiento de la literatura colombiana y de toda Hispanoamérica. Su voz vigorosa de poeta es la voz del crítico sereno”4.  El  actor español José María Cañete indica: “Ramiro Lagos, todavía adolescente,  y paseando el despertar de la piel por la intensidad de su Colombia natal, proyectó una estructura natal de la vida. Ahora, en su más espléndida madurez, y después de haber recorrido todas las sensaciones, nos regala, una geografía para el buen caminar de los paladares exquisitos”5. Otto Morales Benítez murmura, “...Es un santandereano que ha entendido y comprendido la dimensión de la revolución comunera. Él, además, nos habla en el propio idioma de las gentes, nos trae, a la memoria los machetes, sus ríos, los caminos de Colombia. Vamos detrás de las huellas que dejaron los comuneros repasando las estrofas magníficas de Ramiro Lagos”6. El poeta Helcías Martán Góngora dice: “Siguiendo la línea del reencuentro histórico y telúrico que se nutre en la raíz popular triétnica del hombre americano, es Ramiro Lagos un fiel y desvelado continuador de la corriente continental, de la cual son máximos exponentes Pablo Neruda y Ernesto Cardenal. El mérito de Ramiro Lagos es el de haber sacado del museo secreto la verdadera efigie de Galán, para ponerla a galopar sobre el lomo endecasílabo de la octava real, por los caminos libres del idioma español. El Galán de Lagos no es de bronce, mármol  o piedra épica, sino que en la palabra del poeta santandereano reencarna en cuerpo y alma nuestro caudillo precursor”7. Rafael Díaz Borbón expresa, “Nuestro compatriota Lagos, está en la confluencia de tradición clásica y contemporaneidad del más rancio clasicismo de la forma y el toque de actualizada sensibilidad social e histórica latinoamericana”8. 

La cosecha de comentarios  proviene de distintos lugares, tiene variados matices, múltiples concepciones. José Andrés Rivas, Duke University (Estados  Unidos),  Universidad Nacional Santiago del Estero (Argentina), dijo: “Con estos cantos de épica bolivariana Ramiro Lagos se incorpora a esta vasta corriente de la exaltación del héroe. Su libro continúa en aquella línea que ya habían comenzado con sus canciones anónimas los hombres y mujeres que habían acompañado al Libertador y que luego continuarían escritores más doctos y de más alto vuelo. Lagos, que conoce a unos y a otros, elige para sus versos un camino poco frecuentado. Sus Cantos... tienen una medida y un tono que recuerdan un libro memorable: La Araucana, de Alonso de Ercilla”9. Alicia Galaz-Vivar Welden,  University of Tennessee (Estados Unidos)   comenta, “La poesía de Ramiro Lagos desde sus principios presentó un tono social que recoge la pulsación histórica no solo de su país sino de América. Es esta tónica la que veremos revitalizada con el poema épico a Bolívar. Emerge este héroe como un guía de todos los pueblos latinoamericanos. La gesta heroica es presentada a través de una poesía social que recoge la voz multitudinaria de una América que fue heroica en su lucha”. Explica la poetisa de Valparaíso: “Todo auténtico poeta necesita reflejar a su pueblo y, más allá, a su continente y, más allá aún, a todo el linaje humano. Es una preocupación legítima. A Ramiro Lagos le duele América: Indo América… Ve los caminos torcidos de la justicia o las tiranías del poder, y como un nuevo adalid de nuestro siglo nos reitera la gesta de Simón Bolívar con una gallardía cuyo valor y esfuerzo nadie osaría desmentir”10. Carmen Sotomayor, PH.D. University of Nort Carolina, Greensboro (Estados Unidos) narra, “Ramiro Lagos, escritor y profesor universitario, oriundo de Colombia, es reconocido internacionalmente como autor de tres antologías: Mester de rebeldía de la poesía hispanoamericana, Mujeres poetas de Hispanoamérica y Voces femeninas del mundo hispánico. Como investigador y crítico se ha especializado en la poesía hispánica y de protesta desde su cátedra de literatura en Estados Unidos”11. Octavio Uña Juárez, catedrático  Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, expresa, “Asiste lo vivido”, confesaba Quevedo en punto y hora. Y ello de manera especial cuando la biografía es un tratado de la vida intensa. Que éste es el caso de Ramiro Lagos, profesor universitario, poeta, ensayista, crítico literario, antólogo, periodista. Hombre de vasta cultura, colombiano de buena pasta y de buen decir. Múltiple y acumulado, camina su memorial heterónomo: desde Ramiro el monje, el glorioso Don Ramiro (por la “gloria”, que decía el otro), hasta Ramiro primero de Macondo y quinto de Madrid. Este Lagos que aquí escribe una vez más, es, ante todo y sobre todo, un “caballero andante de la lengua”, y por ello sobrepasa mundos, muros, fuertes, y fronteras. O dicho de otro modo, vive en varias tradiciones de la hermosa lengua de Castilla: la barroca y creativa del Caribe y Altiplano colombianos y la tersa y “cheli” del Madrid de sus sueños (quevedianos estos por cierto, allá por Chamberí, que él transita bajo luz de estrellas, en cualquier dirección y hacia ninguna parte), porque convencido va siempre de aquella célebre proposición heideggeriana que quiere el lenguaje como “casa del ser”. Y no solamente la ejerce hermosamente hablada a lo colombiano clásico sino que de ella cuida vigilante como arconte trasatlántico. Tal ciudadanía literaria le adviene por habitar poéticamente el mundo, como su admirado Hóldërlin quería. Lagos es sujeto de amplia experiencia  y ancho mundo: Universidades y centros de cultura de Colombia y de Estados Unidos –su reconocido trabajo en las Universidades de Notre Dame y Carolina del Norte-, su paso por la UNESCO, su ruta jacobea, múltiple y permanente por España, desde su baricentro de encuentros y de encantos: el viejo Café Varela, los “Versos de medianoche”, bajo las lunas del amanecer. Ramiro Lagos pertenece por derecho propio a los “Monarcas del hispanismo”, de amplío e intenso reinado, pero con gobiernos y providencias de paciencia, magnanimidad y humor sin límites. Nunca hizo su yo el virgiliano “Fugit irreparabile tempus”, antes al contrario renovaba día a día su fe en el “Vivamos la hora presente” renacentista y combativo”12.

Fui oferente, Casa del Gran Santander, Bogotá, libro Rimado del Cristo Roto, autor  Ramiro, diciembre de 2008,  presento apartes: “Una visión particular, desde la periferia, me permite acercarme al nuevo libro del más osado y contemporáneo juglar de clerecía, Ramiro Lagos Castro, cuyo título: Rimado del Cristo Roto. Esculca el autor, allende las Cristíadas, los vericuetos que contienen escritos poéticos que  concurren con sus versos para la denuncia escueta sobre la venta  de cada dios; y por ende, sobre la descuartización permanente de Cristo. Lo hace igual que Dante en su “intento  de reconquistar la creación de Dios para alterar el destino del hombre”. Si Dante es guiado por Virgilio y luego por Beatriz, Ramiro Lagos  guiado por la necesidad suprema del hombre miserable y su impotencia  y la musa suprema que halla en los gemidos de las voces poéticas que denuncian. De alguna manera, al igual que Dante y Virgilio, Ramiro  trata de redimir al hombre de su infamia contra el hombre. Bien sabe nuestro vate santandereano, como sabe Baudelaire que: “un pueblo de demonios danza en nuestras cabezas”,  saben ellos dos, que ante la pérdida del poder de Dios, “el diablo  maneja los hilos que nos mueven”. Inmerso dentro del Mester de Clerecía,  gran testigo  scholars,  un fabuloso actor, Ramiro Lagos,  por sí mismo, la palabra y el testimonio 

Académicos, escritores, periodistas, críticos,   evalúan, comentan, la docencia y creación de Ramiro a través de artículos, ensayos, biografías. Nombres en breve selección: Manuel Vegas Asín, Otto Morales Benítez, Sergio Rangel Consuegra, Manuel Dicenta, Tomás Paredes, Patricia Suárez, Alicia Galaz Vivar–Welden, Gonzalo Lamus, Manuel Martínez Remis, Diego de Figueroa, Soledad Santamaría, Iliana Godoy, Fernando Operé, Antonio Barbagallo, Fernando Caro, Jaime Ferrán, Eduardo Carranza, Aurelio Arturo, Alberto Lauro, José Hierro, Federico Carlos Sainz de Robles, José María Pemán, Jesús María Stapper, Octavio Uña Juárez, José Andrés Rivas, Rafael Díaz Borbón, Pedro Gómez Valderrama, Helcías Martán Góngora, Carmen Sotomayor, José María Cañete.

Libreta en mano, grabadora, al ejercicio periodístico

En el desarrollo de su periodismo Ramiro  fue tras la voz de  figuras del pensamiento y la creación universal. Sustraigo somera muestra de entrevistados: Marcelino Menéndez Pidal (Presidente  Real Academia de la Lengua Española), Vicente Aleixandre (Premio Nobel), Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Camilo José Cela (Premio Nobel), Buero Vallejo (dramaturgo), Wenceslao Fernández Flórez (humorista), Julián Marías Aguilera, filósofo, destacado discípulo de Ortega y Gasset, cofundador con éste, del Instituto de Humanidades de Madrid.

Alfabeto de un crucigrama existencial poético y épico

Pocos hombres, con certera propiedad, llenan durante su vida un amplio mundo de crucigramas existenciales.  Ramiro Lagos ostenta el halago propio del deber cumplido,  dan fe: La Universidad de Notre Dame en Indiana y la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro, donde fue Director de La Cátedra de Literatura Hispanoamericana. Ahora  Emeritus Professor. Propiedad resultado de una formación múltiple, una notable erudición, en sana emulación de Gastón Bachelard. La repercusión de sus antologías, congregan poetas de posiciones variadas,  atrapa la diversidad. Enaltece el valor creativo de la mujer poeta. Ambula el talante  de sus libros, sus versos, sus tesis, su pensamiento. Lagos Castro de carne y hueso,  hombre de pelo crespo, barba pronunciada,  masculina estampa,   menesteres de Quijote,  menesteres de Sancho. Honrado con la vida  al tenor de su elocuencia. Voz épica que va de Alaska a La Patagonia, de Rapa Nui a Chichén Itzá. Va de Bucaramanga a Greensboro o Madrid o París. Va de Sudamérica al corazón de Europa. 

Voces extraídas por Lagos Castro,  inmersas en abecedario de su diccionario de investigador santandereano. Su enciclopedia de excelsa policromía y variados cantos, manifiesto de un valioso crucigrama existencial-épico-poético. Ubico algunos nombres impresos por una causa u otra: La Gaitana: capitana del pueblo indio, madre de la revolución. Policarpa Salavarrieta: La pola: nuestra heroína sagrada. Manuela Beltrán: mujer altanera y rebelde. José Antonio Galán: el Comunero. Simón Bolívar: El Libertador. Antonio Nariño: adalid de los Derechos del Hombre. Caupolicán: caudillo araucano. José de San Martín: de Yapeyú, de Corrientes, oferente de libertad. José Martí: líder del modernismo hispanoamericano. Emiliano Zapata, Francisco “Pancho” Villa: mejicanos sumados a la voz poética de “otro charro”: Octavio Paz, quien mira al pasado y su legado,  nos dice: “El proceso es circular. La búsqueda de un futuro termina siempre en la reconquista de un pasado. Ese pasado no es menos nuevo que el futuro: es un pasado reinventado. Cada instante nace un pasado y se apaga un futuro”.  Encontramos  a Juan Rulfo y los sufrimientos de su tierra en Pedro Páramo. 

Camina el poeta Lagos en el Mester de Juglaría. Van a la mención: Bartolomé Hidalgo, Candelario Obeso, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sossa, Facundo Cabral, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez. En “otros términos” encontramos a Sor Juana Inés de la Cruz, Sor Josefa del Castillo,  lo místico tiene espacio propio  así como lo tienen “Las Viñas de Engadí”. Recorremos renglones, encontramos la historia de una pila bautismal de antecedente inmemorial, nombres sin cesar: Rubén Darío, Amado Nervo, Pablo Neruda, Nicolás Guillén, César Vallejo, Gabriela Mistral,  José Asunción Silva, Alfonsina Storni, José Lezama Lima, Nicanor Parra, Alejo Carpentier, Rafael Alberti, Jorge Luis Borges, José Eustasio Rivera, Alejandra Pizarnik, Meira del Mar, Laura Victoria, Juan José Tablada, José Santos Chocano, Vicente Aleixandre, León de Greiff, Rafael Maya, Fernando Soto Aparicio, Sergio Macías, Nivaria Tejera, Fernando Operé, Becky Rubinstein, Marta Madrigal, Louis Bourne, Mayrata O’wisiedo, Gustavo Adolfo Bécquer, Antonio Machado, Aurelio Arturo, Matilde Espinosa de Pérez, Emilia Ayarza de Herrera, Gabriel García Márquez, Álvaro Mutis, Miguel de Cervantes Saavedra, Porfirio Barba-Jacob, Gonzalo Arango, José Luis Díaz-Granados, Rafael Pombo, Serguéi Esenin, Antón Chéjov, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Mario Benedetti, Miguel Hernández, Juan Ramón Jiménez, Arthur Rimbaud, Luis Cernuda, Rainer María Rilke, Pedro Calderón de la Barca, Violeta Parra, Maruja Vieira, María Mercedes Carranza, Carmen de Gómez Mejía, Juana de Ibarbourou, Dora Castellanos, Jorge Manrique, Víctor Hugo, Miguel Ángel Asturias, Ismael  Enrique Arciniegas, Pedro Gómez Valderrama, Sergio Rangel Consuegra, Manuel Serrano Blanco, Vladímir Maiacovski, Stephane Mallarmé, Charles Baudelaire, Bertolt Brecht, Julio Cortázar, Jorge Rojas, Jorge Gaitán Durán,  Vicente Huidobro. Lista interminable. La presente crónica: reconocimiento a extensa y prodigiosa senda de centenario trasegar, a su refulgente ‘luz en un largo camino’, a su vitalidad perenne, a su eterna juventud, Ramiro Lagos

Bibliografía

1- Acróstico, Soledad Santamaría, Directora Tertulia Dos mil,   homenaje a Ramiro Lagos Castro,  10 de octubre de 1990, Casa de Guadalajara en Madrid.

2- Dedicatoria a su esposa Consuelo Barrios de Lagos, libro Vanguardia de Pluma Errante de Ramiro Lagos Castro. Editorial Sic-Bucaramanga.

3- “Prólogo, Ensayos surgentes e insurgentes- Octavio Uña Juárez -     Editorial Verbum –Madrid – España.

4- Portada: solapa. Pedro Gómez Valderrama. Bodegones de Eros, Tercer Mundo Editores –Bogotá D. C.

5- Bodegones de Eros y Otros Cantos. José María Cañete.  Tercer   Mundo Editores – Bogotá D. C.

6- Solapa. Cantos de Épica Bolivariana. Otto Morales Benítez. Centro de Estudios Poéticos Hispánicos: Madrid –U. S. A. –Bogotá. Tercer Mundo Editores –Bogotá D. C.

7- Solapa. Cantos de Épica Bolivariana. Helcías Martán Góngora. Centro de Estudios Poéticos Hispánicos: Madrid- U. S. A. – Bogotá. Tercer Mundo Editores -Bogotá D. C.

8- Solapa. Cantos de Épica Bolivariana. Rafael Díaz Borbón. Centro de Estudios Poéticos Hispánicos Madrid –U. S. A. –Bogotá. Tercer Mundo Editores –Bogotá D. C.

9- Apertura (prólogo). Cantos de Épica Bolivariana. José Andrés Rivas. Centro de Estudios Poéticos Hispánicos Madrid –U. S. A. – Bogotá. Tercer Mundo Editores –Bogotá D. C.

10- La poesía de Ramiro Lagos. Cantos de Épica Bolivariana. Alicia Galaz. Centro de Estudios Poéticos Hispánicos  Madrid –U. S. A. – Bogotá. Tercer Mundo Editores- Bogotá D. C.

11- Portada. Cantos de Épica Bolivariana. Carmen Sotomayor. Centro de Estudios Poéticos Hispánicos Madrid –U. S. A. – Bogotá. Tercer Mundo Editores Bogotá D. C.

-Prólogo: Ensayos Surgentes e Insurgentes. Octavio Uña Juárez. Editorial Verbum. Madrid –España.

-Cantos de Gesta Comunera: Ediciones Tercer Mundo 1981. Ramiro Lagos. Bogotá-  Colombia.

-Cantos de Épica Bolivariana: Tercer Mundo Editores 1992. Ramiro Lagos. Bogotá –Colombia.

-Bodegones de Eros y Otros Cantos: Tercer Mundo Editores 1995. Ramiro Lagos. Bogotá –Colombia.

-Poesía Santandereana: Antología 1994. Gobernación de Santander.  José  Ortega  Moreno y  Luis  Lloreda.

-Ensayos Surgentes e Insurgentes: Editorial Verbum 1999. Ramiro Lagos. Madrid –España.

-Poetas sin Fronteras: Editorial Verbum 2000. Ramiro Lagos. Madrid –España.

-Debut Lírico: Editorial Sic 2006. Ramiro Lagos (poeta invitado). Bucaramanga –Colombia

-Vanguardia de Pluma Errante: Editorial Sic 2006. Ramiro Lagos. Bucaramanga –Colombia.

-Poemas de la Calle Interior: Editorial Panamericana 2007. Jesús María Stapper. Bogotá –Colombia.

-Cantar de otros cantares: Editorial Sic 2005 Ramiro Lagos. Bucaramanga –Colombia.

-Frutología de eros. Editorial Sic 2007. Ramiro Lagos. Bucaramanga –Colombia.

-Cantos de gesta comunera. Editorial Sic 2011. Ramiro Lagos. Bucaramanga – Colombia.


Jesús María Stapper

Enero 15 de 2012 

Bogotá. D. C. Colombia, Sudamérica

lunes, 17 de agosto de 2020

Prologo del libro Del origen del universo y otros misterios no resueltos

Prólogo

ESLABÓN CONVERGENTE
Vértice para un tríptico profundo

¡De La Creación del Universo y Otros Misterios No Resueltos!, libro del filósofo, santandereano Jairo Gomes Ech, dedicado investigador, ¡anacoreta contemporáneo!,  ermitaño buceador del Océano Cósmico... y en su vuelo estelar, en cruce de caminos intrincados, va más allá de dónde provenimos, de donde provienen lo invisible y lo visible: El Instante Cero, que fue antes de todo, antes de la vida, antes del enigma, allende la ¡operación uno¡  de la matemática. Obra  con vasta contemplación de lo profundo que descubre,   esculca con afecto la voz-presencia inefable,  nos entrega  la Luz Inteligente que poseen los  meandros  habitantes de la zigurat milenaria no descubierta (Alcázar de La Filosofía). Allá donde en tríptico con-viven en constante “discusión por el poder y la perennidad”-: ciencia (realidad), filosofía (razón), mito (religión), cada una, con  respectiva importancia, con su salón pertinente iluminado por pebeteros, teas, faroles característicos... Ahí perdura leve el movimiento de las llamaradas inanes del Idealismo que las circunda. Abrir El Máximo Portal (quizás furtivo) en el Cenote Anónimo, ir luego a Los Orígenes del Origen Primero, hallar la simiente, el núcleo, el vientre de átomos, protones, moléculas, que en epítome es el Universo, no es tarea fácil, no vasta la simple mirada,  la contemplación casi fugaz, tal  hizo Platón con la hoja que cayó del árbol y se incrustó entre dos piedras;  y por consecuencia, la pregunta surge del Maestro griego: ¿La hoja que nunca cambió de lugar durante dos años tuvo movimiento? 

Colombia un país de escaso (casi nulo) pensamiento a pesar de la modernidad y sus atavíos variables. Pasan los siglos y no superamos la -calidad de subalternos- que nos posee, porque así, nos lo inculcaron el fanatismo religioso y político (bruto). Si alguien colombiano piensa o actúa (distinto), tiene el “don del defecto”: la “cosa extraña”, no de la virtud, ni de la inteligencia. Siempre obedientes y sumisos, predispuestos vivimos para emular,  copiar y malformar lo foráneo. Rendimos culto a todo lo que fuere –de otros- aún en medianía de la mediocridad, y no nos atrevemos desde ¡el instinto iluso! a generar, en cualquier área, alguna génesis. No en vano, frente a algunas culturas, casi todas, tenemos atrasos seculares y milenarios. Un pensador, un filósofo, un científico, un inventor, un artista, tiene para nosotros, valor agregado si es extranjero a quien consideramos: Un Sabio, Un  Iniciado, Un Maestro; por lo contrario, si es un compatriota, en el ámbito nuestro... es un loco, desquiciado, inútil, un sin remedio.

En corolario, desde la perspectiva anterior,  Jairo Gomes Ech: colombiano, es un ¡hombre enajenado! Se sabe “escudriñador de  vericuetos imposibles“, y en la praxis, aplica la filosofía de su razón-profesión (ingeniero además y por si acaso), a la suma de un arsenal de ciencias (todas,) que concatena,  familiariza, integra, hacia la optimización de un resultado consciente, visionario... y en lo posible: tangible. Habitan en su extensa contemplación, la realidad y lo pragmático y... el sueño. Santandereano se atreve al extremo y sobre sus hombros recibe una -cordillera de peligro-, pues osado  aplica el eslogan vernáculo: “lo que ha de ser, sea”. Escruta. Refuta  o afirma bondades reales, no hipotéticas, de La Inteligencia Cósmica. En su discernimiento, atravesamos Eras de Sueño, nos convertimos en Factible Realidad, a pesar del sostenido miedo a la: Quimera. Comprende el filósofo que  para la actual Humanidad sólo existe un silogismo válido: vender-comprar-exhibir, en cuyo pobre resultado deshabita La Esencia,  perece El Espíritu (pensamiento). Recuerdo, leí el título del anterior libro: De los paradigmas de la Filosofía y la Religión, y ante la sugerencia sospeché: en qué indescifrables embrollos entró el autor (denso y pesado océano), y no me equivoqué.

Atisba Jairo Gomes Ech –pensador asiduo-, investigador de lupa -casi espía-, en el insomnio, en la madrugada, entre el claroscuro protector de la lámpara de petróleo colgada en el cuchitril del discernimiento, con el presente libro ¡De la Creación del Universo y Otros Misterios No resueltos! la: Teoría Numérica del Universo. Menuda su misión. Solo va por  senderos,  laberintos de hipótesis, teorías desprendidas de científicos, filósofos, teólogos, sabios,  se adentra en inefable cueva. En buceo  sin escafandra protectora, sin cilindro de oxígeno, palpa las Evoluciones Numeradas [Quinta Evolución... y (“otras más”), amén de la eterna divergencia: cruenta guerra  entre Evolución e Involución]. Respira profundo y realiza Evaluación de La Materia Orgánica. Supo en su escudriñar que La Filosofía llegó a La Partícula Cuántica antes que La Física. Sonríe porque  Hipótesis Especulativas son permitidas en La Filosofía no en La Física. Un gnomo susurra a su oído abierto y dice que existen Revelaciones Místicas de -otro tipo-. En La Finalidad suya, el Salto Cualitativo: ¡La Filosofía: Único Rector del Pensamiento! Nos insta a los colombianos a través de su proceso escrito, el ir hacia Lo Distinto de cualquier ámbito: ciencia-tecnología, por ejemplo, para que no sólo seamos el: Observador Hipotético (temeroso), y acá de mi parte invito: mejor que fuéremos a partir de ahora, el Observador Real, para que seamos capaces de ver, estudiar, analizar y discutir... refutar, afirmar: crear. En Colombia, por miedo y atraso y fanatismo, no entendemos que hasta ahora sólo hemos sido: Observadores Hipotéticos con relativa pereza y grande miopía. ¿Entonces cómo descubrimos que cada ciencia debe incorporar un Trayecto Filosófico? Jairo en su “rol erudito”, refuta a Aristóteles... poquito pero lo hace. Sea posible que en El Encuentro Sideral utópico, Era lejana, tarde bohemia, como antaño en Atenas y El Ágora (hipótesis especulativa mía), sumen los dos, amontonen y luego separen, trocitos irregulares en la forma, de La Antimateria. El filósofo santandereano sin saberlo (tal en psicoanálisis, el –actor profano- del acto, según Freud) aplica con la “hoja platónica” que cayó del árbol, antes de su desplome, un avance inconmensurable, que el sabio heleno no alcanzó a configurar. La hoja: una actriz en la mañana y sobre ella la gota de rocío (un naranjo, un cedro, pueden ser, ustedes inventan el árbol). Al mirar la gota, Jairo Gomes Ech encargó a su tacto, descubrir el corazón invisible. Lo halló dentro, parecía “un milagro”,  aplicó la perfecta cirugía, lo sustrajo con precisión matemática, realizó la requerida “operación existencial” y nació la obra: ¡De la Creación  del Universo y Otros Misterios No resueltos! Hallar los puntos de equilibrio en teúrgia convocados por el autor para el Gran Discernimiento, para la aprehensión,  la valoración exacta y generosa de cuanto nos rodea, sobrepasa la utopía, el sueño, el tiempo, el pensamiento. Emprendimiento difícil como hallar el vértice único y verdadero de donde se desprenden el Bien y el Mal. Aplican para la investigación en estos renglones, “un arsenal de ciencias” que no sólo suman, no sólo se integran, también confabulan; por ende, embriagadas se portan convergentes y  divergentes.  Amigas y hermanas hablan de los Hallazgos de La Verdad y, cada una, por defender su propiedad (dueñas)  física, intelectual, moral, casi “van a la guerra”. 

Jesús María Stapper 
Colombia  Enero 16 de 2020
Pozo invisible del Río Magdalena