Bienvenidos: Revista La Urraka Internacional
Edición N° 33


Portada:
Mujeres trabajando
Autor: Yemba Bissyende
Técnica: Batik
Medidas: 40 cm x 1m 30 cm

Seguidores

domingo, 13 de febrero de 2011

El cuento fantástico en La Urraka

MUERTE DE LA MUERTE

Tarde, muy tarde en la noche. Sin estrellas en el cielo y con la luna menguante. El viento sopla frío y fuerte; trayendo consigo las hojas secas de los árboles. En esta noche todo es oscuro, sólo se miran las luciérnagas amarillas que titilan en la penumbra. En el fondo se oye el concierto de grillos y sapos croar.Un quejido a la distancia se oye. Es el lamento de una mujer, es el sollozo adolorido que se va perdiendo en un silencio para de nuevo comenzar. Se escuchan unos pasos sobre las hojas secas. Pasos lentos pero firmes. Como buscando algo en la oscuridad.Esos pasos llevan un traje largo hasta los pies, de color negro, tan negro como la noche, en su mano van unas cadenas con candados abiertos sin llaves. El roce de las cadenas ensordece los oídos y estremece el interior en cada paso que da. Su rostro?… no se ve , lo cubre una capucha y lleva la cabeza un tanto baja, como mirando bien por donde va.Los quejidos de la mujer aún se oyen. Ahora con un poco más de claridad, pero cada vez…, se queja con más debilidad, pareciera dejar en cada uno un trozo de aliento. La figura de negro avanza sigilosamente por el camino oscuro y frío.El viento sopla fuertemente.A lo lejos una luz tenue se observa. Es la llama de una vela sobre una mesa de tabla rústica que baila al compás del viento que se filtra por las rendijas de las tablas gastada de la cabaña. En su interior una anciana postrada en un catre, a su lado una mujer con un libro de cubierta negra, gastada por el manoseo de los años, en una de sus manos un rosario de cuentas blancas y un crucifijo de madera.La mujer atiende a la anciana, mira la vela y observa el reloj.La anciana se queja más débilmente y la mujer se hinca en el suelo, abre el libro y coloca el rosario sobre él. El viento silva inclementemente, su sonido penetra los oídos y llega hasta los huesos causando escalofríos.


Escritora y poeta Mirna López Baez (Venezuela)

No hay comentarios: