Bienvenidos: Revista La Urraka Internacional
Edición N° 33


Portada:
Mujeres trabajando
Autor: Yemba Bissyende
Técnica: Batik
Medidas: 40 cm x 1m 30 cm

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martes, 9 de julio de 2013

El dolor de la partida en La Urraka

A mi madre  MERCEDES GRACIA
(fallecida el 27 de junio del 2013)

Este es mi dolor, vuestro dolor, el dolor de todos.

Vivimos separados del misterio, la profundidad y la grandeza de nuestra existencia. Creemos escuchar y no escuchamos, nuestros oídos están cerrados.  Atravesamos calles semidesiertas del interior de nuestras neuronas, refugios extraños que nos hacen pensar en una pesadilla entre despertares.

Vivimos para morir o quizá la muerte es ese portal del vivir. Veo morir a mucha gente que cree que la vida no merece la pena; veo cómo asesinan a otros por ideas o razones de malas cabezas; veo la vida que se lleva la propia vida. Así llego a la conclusión de que el sentido de ésta,  es la más urgente de las cuestiones. Hay que vivir, se trata de vivir. ¿Qué es esta vida si no tenemos tiempo de detenernos y contemplar? Y luego está el hombre que se levanta  y recompone, cubierto de polvo pero indemne. Nuevo sabor a vida.  ¡Curiosa es la existencia!

Khalil Gibran dijo: “Mi reino no es de este mundo. Mi reino estará allí donde dos o tres de vosotros os reunáis con amor, y maravillados ante el amor de la vida, y de buen humor, y recordándome”. (Jesús, el hijo del hombre)

Magnífico aquí y ahora… en la carne, regalo nuestro y sólo durante un tiempo. Deberíamos bailar con arrobamiento  por formar parte del cosmos viviente y encarnado. 

¡Ay, dolor cuando el alma no está preparada!  ¡Cuando ese ser querido parte de nuestro lado!
Mas el sentido de la muerte, no es la aniquilación, la destrucción… sino la concesión espiritual de una nueva forma o marco para el espíritu.  Estad siempre a su espera, pues ella une al deseado con el Buscado. 

“Aquellos cabellos blancos nunca se transformaran,
ese elixir se halla más allá de la creación.
Sombra que proyecta el sol y no se puede evitar.
El humo que vimos flotar por encima de su pira
se ha desvanecido por completo.
¿Cómo puede haber esperado encontrar la tumba
entre encaladas ventanas?”

Tres gritos de dolor. Sólo tres gritos. Vino al mundo porque era su hora de nacer y se ha ido porque ha llegado la hora de la partida. “Quienes aceptan el curso y la secuencia natural de las cosas, y viven de acuerdo con ello, se hallan más allá del gozo y la pena”. (Maestro Zhuang)

Ese día que tanto temimos, por ser el final de todas las cosas, en realidad fue su nuevo nacimiento a una eternidad que le esperaba. Camino que seguiremos en un breve tiempo. Sendero de arrojadas simientes, para que reconozcamos sus pasos. 

Adiós y bienvenida, madre. Todo fue como un sueño. Te fuiste llena de amor.

Je vais querir un grand peut-ètre… Tirez le rideau, la farce est joué (Rabelais)
Voy a ir en busca de un gran quizá. Bajad el telón, la función ha terminado.

La poeta y su madre

Escritora y poeta Ana María Lorenzo (España)

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